Nos permitimos abrirnos como una flor hacia la luz ;
¡Ya sobra otoño para melancolía!
Algunas respuestas vienen del Sol,
Algunas de la ría;
Otras de las noches en vela entrando entre el pasado y lo que vendría.
Nos permitimos abrirnos como una flor hacia la luz ;
Quizás
después de esto recordemos
como hay palabras que sanan,
caricias
que alivian y actos que faltan.
Quizás después de extrañar
nos conozcamos,
Puede que no me recuerdes como soy ahora,
y
seguro, el abuelo tendrá más canas.
De momento no dejemos de
entrar en nosotros mismos
y salir a encontrarnos en la
ventana.
Si cuadra mañana veremos un mundo nuevo
quizás por aplaudirle con más ganas.