Curioso que te moleste tanto mi dolor y tan poco lastimarme, pero
en una cosa estamos de acuerdo: no agradezco demasiado.
Es confundir fantasías con señales, y ahí apareces: espléndido recuerdo que me hiciste inventar de las piezas sueltas, del humo y la dureza de tu soberbia.
Me pregunto si encarnas de cuerpo en cuerpo o si sólo es que no eres nada.
¿Es el mundo extraviado o soy yo quien se pierde demasiado?