Queridos Reyes Magos:
Como llegáis tarde, os pido que me importe menos. Otros años me equivoqué pidiendo tener los ojos bien abiertos y ni vosotros ni yo nos dimos cuenta de que sin una lengua no sirve de nada bueno.
Queridos Reyes Magos, por favor, no traigáis camellos ni tapéis su lodo con incienso o mirra y menos aún con oro.
Queridos reyes magos, pensándolo bien, mejor quedaos aquí un rato y escribimos con todos juntos con orden y escribimos poco a poco.
Queridos Reyes Magos, por favor, no traigáis camellos ni tapéis su lodo con incienso o mirra y menos aún con oro.
Queridos reyes magos, pensándolo bien, mejor quedaos aquí un rato y escribimos con todos juntos con orden y escribimos poco a poco.