Tiene complejo de astrolabio: me da la hora y también el parte meteorológico cada vez que intento darme a entender o comprender su intención.
Sé que astrolabio no es, porque tiende a la perdición.
No siempre son planes faraónicos los que toman más energía y tiempo, ni aparecen necesariamente mapeados en retrato histriónico.
También están esas luchas que se levantan en esfuerzo callado; mantenidas por riguroso equilibrio, que al menor descuido, ofrece su causa a la gravedad.