De esquina a esquina de manzana.
Si este solo evento no bastase,
se anunció la Luna esta mañana.
No importa si nadie la mirase,
Fuere más íntima en otra fase;
discreta y a la vista oculta,
volvió tarde, más llena que nunca.
No siempre son planes faraónicos los que toman más energía y tiempo, ni aparecen necesariamente mapeados en retrato histriónico.
También están esas luchas que se levantan en esfuerzo callado; mantenidas por riguroso equilibrio, que al menor descuido, ofrece su causa a la gravedad.